El 60% de las empresas navarras, con problemas para cubrir vacantes
Navarra es una de las regiones más envejecidas de toda Europa. Y esto, sin duda, va a tener repercusiones en todos los ámbitos. También en el laboral. La primera, y más clara tiene que ver con que el relevo generacional de los trabajadores con edades comprendidas entre los 60 y 64 años. Se creará empleo.
Dos de cada tres empresas navarras, el 64%, dicen que contratarán a nuevos trabajadores en los próximos años debido tanto al crecimiento macroeconómico como a la reposición de sus plantillas. Estos puestos, al menos el 75%, van a ser de muy alta cualificación, sobre todo técnicos e ingenieros y se va a crear en empresas con plantillas de más de 50 trabajadores y cuya actividad tenga relación con áreas de la denominada S3, los sectores estratégicos para el desarrollo económico de Navarra. Y no solo el nuevo empleo será de alta cualificación. Los trabajadores de las plantillas deberán continuar formándose.
Al menos esto es lo que concluye el estudio “Prospección de necesidades en las empresas navarras ante el relevo generacional”, elaborado por Félix Taberna y Luis Campos, de la consultora Inpactos, por encargo del Observatorio de la Realidad Social del Gobierno foral y presentado este martes.
Esta consultora ha encuestado de manera telemática a un total de 223 empresas navarras que representan al 8% de los trabajadores navarros; de estas 126 tienen que ver con la S3. Sus respuestas dibujan un escenario optimista marcado por la industria 4.0 y la necesidad de formación permanente.
Esos nuevos empleos, además de estar caracterizados por la cualificación, también estarán marcados por “flexibilidad y la rotación”, señaló Félix Taberna que se preguntó si la innovación es compatible con contratos en unas condiciones precarias.
El mercado laboral que ha dejado la crisis deja algunas paradojas. Aunque en Navarra hay casi 36.000 desempleados, el 60% de las empresas consultadas han afirmado que han tenido problemas parar cubrir ciertos puestos relacionados con ingeniería industrial, informática y electrónica, personal técnico con experiencia en automoción, soldadura, electricidad, montaje, personal administrativo con idiomas o profesorado de idiomas. Por eso, Laparra recordó algunas de las recomendaciones de la Unión Europea ante el envejecimiento laboral como la formación y la orientación permanente.
Precisamente esta es una de las recomendaciones que realiza el estudio. Aconseja una oferta formativa más adecuada a las necesidades de las empresas y una mayor agilidad en el proceso de acceso y subvención.
En este sentido, el vicepresidente Laparra destacó algunas de las actuaciones que ha impulsado su departamento dentro del Servicio Navarro de Empleo (SNE) como la puesta en marcha de los “Proyectos Singulares”, formación que puede servir a empresas de un mismo sector.
LOS TRABAJADORES DE ENTRE 60 Y 64 CRECE UN 39 % DESDE 2008
Vivimos y trabajamos muchos más años. El envejecimiento de la población está suponiendo el desarrollo del sector sociosanitario o el de la industria del ocio, pero también, cambios en las relaciones laborales. Félix Taberna, de la consultoría Inpactos, y coautor del estudio “Prospección de necesidades en las empresas navarras ante el relevo generacional”, explicaba ayer que una de estas consecuencias va a ser que los trabajadores querrán conciliar su vida laboral y personal para el cuidado, no de sus hijos, sino de sus padres.
Los datos demográficos de Navarra son rotundos. La población llamada a jubilarse en los próximos años, y que ahora mismo tiene entre los 60 y los 64 años, se sitúa en torno a unos 13.000 ocupados según la EPA y a unos 17.223, según la Seguridad Social. “Es un volumen de trabajadores en ascenso desde 2008. El número de trabajadores en esta franja de edad ha crecido en un 39% desde entonces. Son más de 3.500. Se debe a la evolución demográfica pero en parte también y, sobre todo, que la tasa de ocupación y de empleo vaya creciendo por la reducción de desempleo”, afirmó Miguel Laparra.
La cifra de estos trabajadores se encuentra en crecimiento. En 2021 el número de personas de entre 61 y 64 años aumentará en 2.800 mientras que los ciudadanos de 65 y más años crecerá en unas 6.100. Las tasas de actividad de la población de 60 a 64 años han ido aumentando desde 2008. Así, los datos analizados en el período 2016 revelan que casi cuatro de cada diez personas de entre 60 y 64 años se encuentran en una situación de actividad (39,2%), es decir, o están ocupados o se encuentran en desempleo.
Según el estudio, el 90% de las empresas encuestadas contempla que se jubilará menos del 25% de la plantilla en los próximos cinco años. En un 6% de ellas (un 7,1% de estas son empresas de pequeño tamaño), se marchará por este motivo más de una cuarta parte de sus trabajadores, un porcentaje “importante” que motivará cambios organizacionales. No todas las empresas tienen previsto reponer a estas personas que se van por motivo de jubilación. Casi una quinta parte de las empresas manifestó en la encuesta que no tiene previsto reponerla.




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